¿Quién ha decide que no podemos hacernos ciertas preguntas? • ¿Quién ha dicho que todo es blanco o negro y no nos deja matizar?

martes, 26 de abril de 2011

De cómo los bancos no son más que empresas y de cómo los Estados no deberían serlo

¿Qué son los bancos sino empresas exactamente iguales al resto de las empresas? Esta pregunta retórica, que se responde a sí misma sin fisuras ni matices, no es un reflejo veraz de la realidad que quiere aprehender y explicar, porque un banco no es, por desgracia, una empresa al uso. Si un banco fuera una empresa como las demás no hubieran perdido el culo los Estados por salvarles la cara cuando sus propias cagadas les han salpicado. ¿Acaso va a venir ZP y sus adalides a salvar a todas las empresas normalitas que están con el agua al cuello en este mismo momento? El libre mercado, la selva empresarial, actúa inexorablemente con cualquier sociedad, negocio o industria: los fuertes, los listos y los rápidos sobreviven, el mercado se autorregula, no hay que intervenir, el Estado no tiene que intervenir. Pero como del dicho al hecho, una vez más, va un trecho, no hay que intervenir, ya, salvo que sean los bancos los que se ven amenazados.

¿No sobrarán bancos? A ver, imaginaos que en el mundo hay 72.000 empresas que se dedican a fabricar y vender chupachups. Y el consumo mundial de chupachups es de 72.000.000 chupachups al año. Por tanto, cada fábrica, que es capaz de producir ingentes cantidades, millones de chupachups diarios, sólo coloca 1.000 en el mercado. Y cuando el 95% de las fábricas de chupachups quiebra, vienen los gobiernos y no sólo les pagan las pérdidas a los 72.000 fabricantes de chupachups, sino que instauran leyes en las que se obliga a cada uno de los 6.000 millones de habitantes del mundo a comerse un chupachups a la semana, salvo en Grecia, Irlanda y Portugal, países donde va a tener que comerse cada ciudadano un chupachups al día. Y mi pregunta es: ¿dónde está el libre mercado?, ¿dónde queda esa premisa del capitalismo exacerbado según la cual nadie puede meter mano?, ¿por qué los dueños de los bancos en quiebra no montan una tienda de ultramarinos y aquí paz y después gloria?

Dicen -se excusan- que los bancos son demasiado grandes. Tan grandes que incluso los Estados les deben pasta. Y yo me pregunto cómo es esto posible: cómo puede ser que los Estados se organicen tan mal que los impuestos que nos cobran hasta por respirar no lleguen para cubrir los gastos, cómo es posible que una mala gestión nos ponga a merced de los vaivenes mercantiles, tanto para bien como para mal. Y automáticamente la pregunta siguiente que se me ocurre es: ¿dónde está esa pasta?, ¿quién se la está llevado a Suiza, Caimán y demás paraísos fiscales?, ¿quién ha gestionado mi dinero como lo gestionaría Pocholo en una farmacia? Los Estados NO, NUNCA, JAMÁS deben quedar a merced de ninguna entidad privada. Aprendamos esta lección. Y si ocurre, automáticamente el Estado expropia a la entidad privada por dos duretes y santas pascuas. Para lo que les interesa sí que hacen las leyes más absurdas (ley Sinde, sin ir más lejos), pero cojones para plantarle cara a Botín no hay.

Si un Gobierno privatiza sus entidades al compás que marcan los mercados, está diciendo a las claras que no sabe manejar las teselas que conforman el Estado. Privatizo una empresa pública, además de para sacar una tajada que repartiré con mis amigotes, porque no tengo huevos suficientes para hacerla rentable, eficiente y útil para la sociedad, para el "Demos" ese para el trabajo durante cuatro años. Sin embargo, creo y quiero creer en una buena gestión del funcionariado y de los organismos públicos (ya sé, muchos cambios, muchas reformas, muchas mejoras, ya lo sé). Las no-empresas del Estado deben funcionar internamente como lo hacen muchas empresas privadas, donde el tiempo se aprovecha, donde se mira el ahorro, la coherencia y la eficiencia; pero nunca debe quedar a merced de los mercados como cualquier proyecto de un emprendedor anónimo particular, simple y llanamente, porque un Estado no es una empresa particular. El Gobierno debe regir estas entidades estatales como si le fuera la vida en ello, como si de su buen funcionamiento dependiera su propia familia, como si al final de una legislatura plagada de errores y negligencias les esperase la horca en lugar de una pensión vitalicia y un contrato para ir a dar conferencias por todas las universidades del mundo.

miércoles, 20 de abril de 2011

Yo también me tiro al monte

Gracias a la inestimable insistencia de Daniel Turambar, he encontrado este blog: YO ME TIRO AL MONTE. No importa de quién es, porque lo que dice es tan bueno y tan certero que deberíamos firmarlo todos, esa amplísima horda que somos los que empezamos a darnos cuenta de que estamos en manos de los banqueros y los políticos, y que los banqueros y los políticos, además convertirse en robaperas que miran exclusivamente por sus intereses, han sido también torpes de cojones y muy poco discretos. ¿Pensaban que no íbamos a darnos cuenta de sus mangoneos?

Sin embargo, desde aquí os digo que todavía hay solución a este desatre, pero necesitamos dar unos pequeños pasos:
1.- Acabar con el bipartidismo: no votéis a PP ni a PSOE ni a CiU. Votad a un tercero, a un cuarto, a un quinto, al que más rabia os de, más grande o más pequeño, pero no votéis a los grandes. A ver qué pasa.

2.- Debemos perseguir a los especuladores que nos han llevado a la ruina, altos financieros que todavía hoy se reparten ingentes beneficios a pesar de estar despidiendo a un trabajador por cada 1.000 euros que se reparten. Y hablamos de muchos millones de euros. Imaginad. Ellos son los que tienen que pagar sus propias deudas. Nosotros no.

3.- Debemos empezar a tener conciencia de que no estamos aquí para robar al estado, ni para robar al vecino, ni para que nuestros hijos sean futbolistas o nuestras hijas se apunten al Gran Hermano. Estamos aquí para hacer avanzar un país, para superar el sistema actual, para conservar la tierra y sus recursos. Cualquier otra elección o actitud ante la vida, será un lastre del que nos desprenderemos antes o después.


Podría seguir y lo haré, pero por hoy ya está bien. Asimilad lo que podáis de esto y os aseguro que todo es posible: en Islandia ha pasado, Islandia es el nuevo espejo en el que mirarnos. Han derrocado un gobierno, se niegan a pagar al FMI, han investigado (y van 3 condenados) a altos cargos y altos financieros de ministerios y bancos, son una sola voz armada con silbatos y cacerolas. Sí, yo también quiero ser islandés. ¿A qué esperamos?

lunes, 18 de abril de 2011

Un punto de partida

El punto de partida, la idea de este blog, podría ser una canción. Podría ser tal vez esta.




Este blog pretende ser un granito más de arena de playa, el mío, porque creo que todavía hay muchos adoquines por levantar, porque nos queda la esperanza.

Otro motivo para comenzar Preguntas y Matices es eliminar la sobrecarga de que adolecía Contad si son catorce. Al César lo que es del César y a la poesía lo que es de la poesía, aunque sé que a veces Contad y Matices serán un sólo blog.

A ver qué tal se nos da. De momento está todo un poco patas arriba, pero poco a poco iré adecentando los muebles y procurando darle un sentido a la decoración.

Bienvenidos.

domingo, 17 de abril de 2011

Blog en con¡strucción

¿Es que acaso no se nota?

Tened paciencia. Podéis ir pinchando donde los fans… porque sois importantes.

Raúl
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