¿Quién ha decide que no podemos hacernos ciertas preguntas? • ¿Quién ha dicho que todo es blanco o negro y no nos deja matizar?

sábado, 1 de octubre de 2011

Deuda sobre deuda sobre deuda




Vamos a intentar explicar a la gente lo de la DEUDA SOBERANA, porque es evidente que ni los políticos ni los medios de comunicación van a explicar nada de manera comprensible al común de los españoles, la mayoría de ellos más interesados en los desvaríos de Mourinho en rueda de prensa o en saber cuánto alcohol llevaba en sangre Ortega Cano cuando el accidente. 

Empezamos. Lo del déficit creo que es fácil: cobras 10 y gastas 12, por tanto tienes un déficit de 2. ¿Cómo solucionamos esto? Muy sencillo, como todo hijo de vecino: voy al banco y pido un crédito por cubrir esos 2. Es un poco como una hipoteca que necesita tener el Estado hasta termina el ciclo y cobra nuestros impuestos. Cuando tenga pasta, que la tendrá cuando recaude el IRPF, pagará el crédito y santas pascuas. 


GRAVE ERROR: en lugar de usar SU dinero para financiarse y generar y apoyar una banca pública y sana sin competencia privada, el Estado ha dejado SU dinero en manos privadas, les ha puesto el nombre de BANCOS y les ha dejado completamente a su aire. Ahora, en lugar de controlar la herramienta dinero (que es vital como la educación o la sanidad o la energía o las comunicaciones), la tienen unos entes malos, malos, pero que muy malos, que se agrupan en mercados y que son capaces de cualquier cosa por un escaso 1% de interés. 

Supónte ahora que se cumple la Constitución y TÚ ERES EL ESTADO, aunque en este país no lo parezca.

Un día, por los motivos que sea, la hipoteca llama a tu puerta y no tienes pasta para pagar la letra que toca. Sin problemas: como eres solvente, se arregla el asunto con el mismo banco al que le tiene que pagar. Mediante un préstamo personal cubre lo que te falta para pagar la letra. Ahora bien, eso sí, en lugar de un 3% de interés de la hipoteca, el préstamo personal se lo pagarás a un 4%. Digamos que el Estado, vamos, todos nosotros, estamos comprando tiempo para recoger el dinero y pagar la deuda. 

Al mes siguiente, cuando la hipoteca al 3% y el préstamo personal al 4% llaman a tu puerta, te ves en la misma situación, por los motivos que sea: no puedes pagar. Entonces, como este Banco ya no te presta, te vas al Cofidís y sacas un crédito. Pero en lugar de conseguir un 3% o un 4%, ahora Cofidís te cobra un 5%. Empiezas a pensar que algo estás haciendo mal, pero tienes que tener "sentido de Estado": lo importante es que no se enteren tus votantes. 

Al mes siguiente, cuando la hipoteca, el préstamo personal y el crédito de Cofidís llaman a tu puerta, tú tienes que pedir prestado dinero a otro tipo de inversores privados y emites bonos. Esto es, te pones en venta. Las empresas compran estos bonos, se hacen cargo de tu hipoteca, préstamo y crédito de Cofidís, y tú les prometes que se los devolverás en 10 años con un 6% de interés. 

Al mes siguiente, cuando la hipoteca, el préstamo personal, el crédito de Cofidís y el vencimiento de los bonos llaman a tu puerta, resulta que todavía no puedes pagar, por los motivos que sea. Intentas hacer más bonos, pero en lugar de un 6%, tienes que prometer que les darás un 10% (Grecia, por ejemplo). Por eso dicen en el telediario lo de "colocar" la deuda. Digamos que estamos suplicando, como charcuteros, para nos compren en género. 

Al mes siguiente, cuanto la hipoteca, el préstamos personal, el crédito de Cofidís, el vencimiento de los bonos al 6% y el vencimiento de los bonos al 10% llaman a tu puerta, empiezas a pensar que si no quieres perder las elecciones definitivamente, tendrás que darles algo de carnaza a los votantes y decides restaurar el impuesto de patrimonio con un poquito de maquillaje: si hicieras una cirugía fiscal y empezaras a cobrar a los ricos la parte de que les toca, no tendrías a nadie que te pagara la campaña. Esto vale tanto para el PP como para el PSOE, que son distintos, vale, pero en esto de pensar en réditos electorales son iguales. 

En cualquier caso, aún tienes suerte de que el Banco Central Europeo, por miedo a que tus vísceras salpiquen a Alemania y Francia cuando te descogorcies, actúa como inversor y compra un porrón de bonos para salvarte el culo y dar la impresión de que aún no eres una piltrafa total. Eso sí, tienes que tener claro que únicamente te está dando un mes más de vida. Sigues teniendo hipoteca, préstamo, crédito, bonos al 6%, bonos al 10% y una deuda impagable con Merkel y Sarkozy. 


Y en esas estamos


¿Cómo salir de esta? Pues malamente. No soy un experto (por suerte, porque está demostrado que los "expertos" no tienen ni zorra idea), pero se me ocurren varias maneras y todas pasan por perseguir el fraude fiscal y conseguir de una puta vez que los ricos paguen conforme a lo que tienen. 


Sin embargo, si de algo estoy convencido es de que ni el PP ni el PSOE, que son los que llevan 30 años partiendo el bacalao en este país, más que nunca, de pandereta, en ningún caso harán una reforma fiscal en condiciones, ni dotarán a la Agencia Tributaria de medios (pasta) para acabar con los chanchullos y el fraude en el que incurren la mayoría de españolitos, desde las grandes fortunas y corporaciones hasta el modulero* o el currito más insignificantes.


Por tanto, aquí y ahora doy por inaugurada la campaña electoral y pido el voto para cualquier partido que no sea ni PP ni PSOE. Tampoco me valen CiU y PNV (habituales socios de gobierno), por los mismos motivos: estos ya han demostrado su incompetencia. Es verdad que estos partidos pequeños y minoritarios para los que pido una oportunidad tampoco son perfectos, pero al menos saben que los estaremos vigilando muy de cerca. 


Recuerda que a ciudadanos laxos, políticos corruptos


EPÍLOGO (prescindible): ¿Cómo salir de esta? Dicen las malas lenguas que algunos países ya han recurrido a la Mafia para que les preste la pasta, pero no tengo contrastadas dichas informaciones. Tampoco me extrañaría, porque a un Estado habitualmente le importa una mierda que le rompan las piernas (lo que vienen siendo la clase obrera). Lo que pasa es que estos sicarios tal vez no se conformen con romper a la altura de la rodilla y sigan subiendo muslo arriba. Eso ya no les va a gustar tanto a los votantes. No. No me gustaría estar en la piel de los candidatos. 


*Modulero, en el argot de los inspectores de hacienda, se le dice a aquel contribuyente que usa los módulos del IVA de manera fraudulenta. 

8 comentarios:

tomas rivero dijo...

"Digamos que el Estado, vamos, todos nosotros, estamos comprando tiempo para recoger el dinero y pagar la deuda."

"...el Estado ha dejado SU dinero en manos privadas, les ha puesto el nombre de BANCOS y les ha dejado completamente a su aire."

Estas dos afirmaciones son erróneas: el banco y el estado son la misma persona. Y por supuesto la mafia.

Salud.

Raúl Campos dijo...

Je, je, je… Sí, es como la trinidad: padre (banca) hijo (estado) y espíritu santo (servicios de inteligencia).

De todas formas, no confundamos al personal: el dinero es una herramienta que nos pertenece a todos, que todos usamos y que no debería estar en manos privadas. Aunque sí acepto, claro, que las cosas no funcionan bien porque no estamos mirando por la mayoría, sino por esas tres personas de la trinidad.

Un cordial saludo, mafioso! je, je, je…

Carlos dijo...

El Estado no pide préstamos a los bancos, emite deuda pública. Pedir créditos directos a los bancos, o al FMI o a otro país es de los últimos recursos.

Hacerse préstamos a uno mismo es un disparate. Es una trampa económica muy obvia y que se descubre enseguida. Eso provoca inflación. No, no te rías, no hablo de una inflación del 4%, hablo de inflaciones altísimas, como lo que ocurrió en Zimbabwe.

Lo del Banco Central, es algo que todos los bancos centrales hacen. Lo que pasa es que al europeo no le han dado esas competencias, lo cual es un error. Te recomiendo que para una lectura a nivel básico, te pases por mi blog, que tengo una entrada.

Si quieres algo más profundo y completo, te recomineod el blog de Chemazdamundi. Aunque eso sí, es muy extenso.

Raúl Campos dijo...

Gracias Carlos!

Y no, no me he reído (cuando lo hago es por no llorar). La gente mira mal cuando hablamos de una barra de pan a 5.000 euros y estas cosas.

Ya dije que mi post era para niños de dos años. Pretendía que fuera lo más sencillote posible y lo más didáctico. Por lo que me dices, una banca exclusivamente pública no es viable. Ya me dirás por qué.

Y de todas formas cualquier debate se nos muere en la boca después del reformazo: ya no hay déficit, ya no hay deuda (si algún día se termina de pagar esta, que lo dudo).

Gracias de nuevo y te miro el blog.

Carlos dijo...

Decía lo de reírse porque nos estamos peleando con Alemania para que deje de tenerle pavor al 4% de inflación para que podamos crecer tranquilamente.

En el momento en el que un estado puede autoprestarse dinero sin control, inunda la economía de billetes (o dinero electrónico, nos da igual, salvo que si es en papel se nota mucho antes) se crea hiperinflación. Lo cual es extremadamente desagradable, llegando a límites que si cobras 1000€, al mes siguiente deberías cobrar 2000€ para tener el mismo nivel adquisitivo.

De todas formas hay diferencia entre banca pública y Banco Central. Los bancos centrales ya son públicos, no los controla el gobierno pero son públicos. El dinero que ganan de prestarle a los bancos (inyecciones de liquidez, por ejemplo) acaba en las cuentas del estado.

Con respecto al reformazo, es algo que digo mucho. Sufrí con el anuncio, un límite al déficit pactado con el PP me sonaba a un brochazo de los malos. Y tengo que decir que ahora, a la espera de que hagan la ley orgánica (que nos puede dar un buen susto) la reforma es buena por diversos motivos. Y sobre todo, de neoliberal no tiene nada.

Lo que dice es que en caso de crecimiento económico hay que tener superávit y en caso de recesión, déficit. Siempre y cuando las formas de calcular qué es estructural y qué no, se haga bien. Sería más efectivo un Consejo de Política Fiscal, como tiene Suecia, pero bueno, vamos siguiendo su estela y es un buen paso.

Puedo darte mucha bibliografía sobre eso si estás interesado.

Raúl Campos dijo...

Al final todo se reduce a buena gestión o mala gestión. Es evidente que un Estado con una banca pública fuerte no puede dar créditos a diestro y siniestro, como tampoco puede crear más papel moneda que el estrictamente necesario (todavía no comprendo los criterios que se siguen). Pero es que la banca privada tampoco debería poder hacerlo, y ellos no han tenido problema para crear dinero a cascoporro con unos ratios tendentes a infinito. En fin. Buena gestión y mala gestión. Control o descontrol.

En cuanto al reformazo a mí me pareció gravísimo. Sigo pensando que lo que vale para la charcutería o una familia normal no vale para el estado. Y de todas formas se suponía que la buena gestión, la "austeridad" y todo lo demás que nos llevan vendiendo durante décadas, ya lo hacían. Ahora resulta que no. Todavía recuerdo cuando PP Blanco dijo aquello de "ahora toca ponerse a trabajar". Y yo me pregunto: ¿entonces qué coño habéis estado haciendo hasta ahora?

Y también sigo pensando que dar prioridad a uno de los pagos del Estado, el que va a parar a cuatro o cinco empresas privadas, que es al final lo que son los bancos, es un crimen contra la humanidad. Y sólo la gente se ha quedado en el sofá de casa viendo al rey firma la reforma por que no ha entendido la reforma y ni siquiera se la ha planteado.
http://danielturambar.blogspot.com/2011/09/el-estafador-educacion-y-recortes.html

Un saludo, Carlos y un placer.

Carlos dijo...

Sí y no. Los bancos no dan préstamos a diestro y siniestro, piden unos avales. Se han relajado mucho dándolos, y les pasará factura. De todas formas la reforma no trata al Estado como una familia o una empresa.

Lo mismo con este vídeo sobre Keynes (odiado por los neoliberales) se entiende un poco mejor la carga teórica de la misma. http://www.youtube.com/watch?v=mk6vgZGdar8

Y bueno, darle prioridad no tiene efecto, salvo que España entre en bancarrota. Cuando la deuda representa el 25% de los ingresos del Estado, si haces una quita pierdes esos ingresos y ríete tú de los recortes de hoy.

Raúl Campos dijo...

No les pasa factura a los bancos, les pasa factura a los estados. Por eso no quiero acceder a pensar que lo que le pase a una empresa privada es lo mismo que lo que le pueda pasar al Estado. Para mí los estados la han cagado pero bien dejándoles ir a su aire. Una cagada histórica.

Si eso se da (y se dará), ríete también de las manifas de hoy: se va a liar muy parda. En fin. Esperemos que San Keynes sepa encauzar este desaguisado.

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